Seguramente será una noticia que le gustará mucho a quienes gustan de fotografiar su comida, pues ahora podrán tener más completa la experiencia gracias a Madeleine, un dispositivo que permite capturar olores.

Se trata de un aparato desarrollado por Amy Radcliffe, que utilizó técnicas desarrolladas en los 70 por el químico Roman Kaiser, quien ideó una nariz eléctrica que absorbe las partículas del objeto para procesarlas en una trampa de resina, en un periodo que va de pocos minutos a incluso un día entero, dependiendo de lo que se huela. Una vez lista la trampa, se manda a un laboratorio para procesarla y, de esa manera, inmortalizar el aroma.

Así, a pesar de no ser una sistema tan práctico como lo es actualmente la fotografía, ya se sienta el precedente para el arte de retratar y guardar olores para cuando nuestros nietos quieran saber cómo olía la mañana en que nacieron sus padres.

HOW TO SUCCEED WITH YOUR MADELEINE from AMY RADCLIFFE on Vimeo.