Los barcos también emplean el tema de la eficiencia energética y prueba de ello es la construcción de loa nuevos Triple-W de Maersk, las naves marítimas de mercancías más grandes del mundo, mismos que pueden navegar a una velocidad de 25 nudos pero ahorrando un 50% de consumo de combustible, lo que en definitiva permite que las emisiones de CO2 también sean muchos menores.

Vía Gizmodo