La Universidad de Valencia realizó un importante estudio sobre las terapias génicas de longevidad, descubriendo que las personas con más de 100 años comparten más genes con los jóvenes menores de 30 años en comparación con los octogenarios.

Pero no sólo eso, además descubrieron que los centarios y jóvenes tienen un crecimiento neuronal superior a los octogenarios, lo que realmente resulta increíble, más aún cuando se considera que el estrés oxidativo es menor todavía en los abuelos de más de 100 años.

Específicamente, la presencia de pequeñas moléculas microRNAs reguladoras de la RNA, es bastante parecida a la de los jóvenes, de hecho son cuatro microRNAs las que están presentes tanto en los centenarios como en los jóvenes de menos de 30 años, mismas que está completamente ausentes en las personas de más de 80 años y menores de 90.

También, los científicos a cargo de esta investigación recalcaron que los resultados de estos datos revelados pueden ser enormemente beneficiosos para encontrar nuevas fórmulas en las actuales terapias génicas de longevidad, permitiendo que en un futuro – se espera que más cercano que lejano-, el envejecimiento sea mucho más saludable, tal como se ve en las personas mayores de 100 en la actualidad, a diferencia de los octogenarios.

Más información en Tendencias 21