Durante casi 60 años, científicos en Siberia han criado zorros plateados en un intento de reproducir cómo se produjo la domesticación hace miles de años atrás.

Hoy en día, los investigadores han compilado el libro de instrucciones genéticas, o genoma, de Vulpes vulpes, la especie de zorro rojo que incluye la variante plateada.

Este estudio largamente esperado del ADN de los zorros puede revelar cambios genéticos que condujeron a la domesticación de animales como gatos y perros.

En el Instituto de Citología y Genética de la Academia Rusa de Ciencias en Novosibirsk, Rusia, los investigadores criaron un grupo de zorros con un comportamiento cada vez más domesticado, mientras que otro grupo fue criado para aumentar su agresividad hacia los humanos. Rif, el zorro plateado macho cuyo ADN sirve como genoma ejemplar o de referencia para todos los miembros de la especie, era hijo de una zorra salvaje y un macho domesticado.

La genetista Anna Kukekova de la Universidad de Illinois y sus colegas también realizaron exámenes menos detallados del ADN de 30 zorros: 10 zorros para cada uno de los grupos que fueron los domesticados, agresivos, y un grupo “natural” que no se había criado para domesticación ni agresión.

Esos genomas son un recurso inestimable para los investigadores que estudian la domesticación, la genética conductual y de poblaciones e incluso los trastornos humanos como el autismo y la enfermedad mental, dice Ben Sacks, genetista evolutivo cánido de la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad de California en Davis.

Hace todo tipo de investigaciones posibles que antes no eran

Los investigadores de la domesticación quieren identificar los genes que diferencian a los zorros domesticados de los zorros salvajes porque esos genes pueden ser los mismos que fueron alterados en perros y otros animales domesticados.

Kukekova y sus colegas aún no han identificado los cambios genéticos precisos que llevaron a la domesticación de los zorros. Pero el equipo encontró 103 regiones del genoma donde los zorros domesticados tienden a tener un patrón de variantes genéticas y dónde los zorros salvajes tienen más probabilidades de tener un patrón diferente.

Algunas de las regiones contienen múltiples genes y ajustes de ADN.

Estrechar la búsqueda de cambios precisos en el ADN requerirá más trabajo, pero la investigación es un primer paso importante.

Muchos de los genes en las 103 regiones están involucrados en el desarrollo o la función del cerebro. En particular, los investigadores encontraron que un gen llamado SorCS1 está involucrado en la fabricación de zorros más amigables.

En las personas, algunas versiones del gen se han asociado con el autismo o la esquizofrenia. Las versiones de ese gen, que codifica una proteína involucrada en la transmisión de información química entre las células cerebrales, determinaron si los zorros querían interactuar con los humanos o nunca quisieron acercarse o volver a ver gente.

Se encontró una versión de SorCS1 en el 61 por ciento de los zorros domesticados, pero ninguno de los zorros agresivos.

Fuente: Nature