En un estudio con ratones, la donación de ADN mitocondrial libre de enfermedad a partir de un sustituto puede hacer algo más que evitar la enfermedad: Para bien o para mal, las mitocondrias de un donante también podrían afectar el curso del envejecimiento, según un nuevo estudio.

Dos cepas de ratones genéticamente idénticos – a excepción de la fuente de sus mitocondrias, los cuales actúan como centros de energía de las células envejecieron de manera muy diferente, informan investigadores el 6 de julio en el journal Nature. A pesar de que ambas cepas de ratón tenían ADN mitocondrial sano, los ratones con mitocondrias que no provienen de la misma fuente que el resto de su ADN obtuvieron mejores resultados: Después de dos años, estos ratones mostraron menos signos de envejecimiento y tuvieron una menor incidencia de tumores.

Los resultados no significan necesariamente que un trasplante de mitocondrias conduzca a una vida más saludable. Este es sólo uno de los casos, los investigadores advierten. Otras mezclas de ADN y de otros sujetos podrían dar resultados muy distintos. Pero la conclusión del estudio no apunta a una relación mayor entre el ADN mitocondrial y el envejecimiento y plantea nuevas preguntas acerca de los efectos a largo plazo de crear bebés con tres padres.

El ADN mitocondrial se transmite de madre a hijo. bebés de tres padres son creados a través de una técnica de fertilización in vitro que sustituye mitocondrias enfermas de una madre por las mitocondrias sanas de una madre sustituta. En el procedimiento, que es legal en el Reino Unido y que se considera ético por un panel de expertos de Estados Unidos este año, un bebé hereda su ADN nuclear – la mayoría de su huella genética – de mamá y papá. Sin embargo, una pequeña cantidad de ADN, sólo 37 genes, viene de las mitocondrias de una segunda mujer.

Las mitocondrias hacen algo más que dar energía a las células; también desempeñan papeles importantes en la comunicación y el metabolismo de célula a célula. Durante las dos últimas décadas, las mitocondrias también han sido implicados en el envejecimiento, pero sin evidencia concluyente.

 

Dado que el estudio se llevó a cabo en ratones, los investigadores no saben cómo la sustitución mitocondrial afectaría el envejecimiento en los seres humanos. Para evitar consecuencias imprevistas e indeseadas, los investigadores piden prudencia.

Fuente: Nature