Un grupo de investigadores de Estados Unidos logró el descubrimiento de un nuevo reloj biológico en nuestro cuerpo, específicamente ubicado en nuestro ADN y el cual permite revelar la edad de los tejidos y los órganos del cuerpo. Y no sólo eso, sino que además esta revelación permitió conocer que los órganos enfermos envejecen 10 veces más rápido que los sanos. Es decir, si estamos enfermos, más rápido envejeceremos en general.

Por ejemplo, descubrieron que los niños enfermos de cáncer representaban una edad de 80 años, por lo que claramente, mientras más enfermo está el cuerpo, más rápido se envejece y la muerte entonces es más próxima. Ahora, cuando estamos sanos, el reloj sigue el siguiente esquema: niñez y adolescencia son de envejecimiento más rápido, mientras que desde los 20 años este disminuye pero se mantienen constante.