Científicos del Scripps Research Institute de California descubrieron una ruta molecular natural para dar paso a la senescencia, proceso dentro de las células y genes del cuerpo que da paso al bloqueo de las células tumorales, que terminan por desembocar en cáncer.

Sabiendo que la proteína p38 tiene participación no solo en procesos como el estrés y la inflamación, los investigadores llegaron a la conclusión de que también es la encargada de fosforilar – hacer reaccionar, en buen castellano – a otra proteína llamada PRAK.

Pero PRAK no sólo requiere a p38, pues el estudio arrojó que requiere ser acetilada (otro tipo de reacción química) por Tip60, haciendo que así se active la senescencia. Esto es, promover los bloqueos de las células tumorales mediante una cascada bioquímica que podría llegar a frenar el cáncer.

Asimismo, se descubrió que si todo esto se da, PRAK también controla a p53, proteína más conocida como “Guardián del Genoma”, que también ayuda a controlar las reacciones y evoluciones cancerígenas.

Este estudio, publicado en la revista Molecular Cell, ayuda a arrojar luces sobre cuáles son los caminos y formas de desarrollar y frenar el cáncer, para así elaborar medicinas y tratamientos teniendo en cuenta esas rutas de desarrollo de la terrible enfermedad.