Llegó el día de la Keynote y Apple lanzó finalmente a los dos esperados iPhone, confirmando todos los rumores anteriormente revelados en distintos momentos. Sobre todo, fue el iPhone 5C el que se llevó todas las luces y el protagonismo, porque efectivamente es de carcasa de policarbonato rígido y lleno de colores.

iPhone 5C

Primero anunciaron al iPhone 5C, un dispositivo casi igual al iPhone 5 pero con otro material de fabricación. Así tenemos que el iPhone 5C tiene un procesador A6 a 1.3 GHz y con 1 GB de memoria RAM, más una cámara de 8 megapíxeles con flash LED y grabación en Full HD. La pantalla es de 4 pulgadas y tiene la tecnología Retina Display, aumentando igualmente su batería y por ende la autonomía de duración.

Su comercialización parte el 20 de septiembre en los principales mercados del mundo, llegando recién en diciembre a Latinoamérica. Su costo en Estados Unidos es de 200 y 300 dólares con contrato de 2 años, para las versiones de 8 GB y 16 GB.

iPhone 5S

Y así como llegó el iPhone 5C, también apareció el iPhone 5S que es el nuevo tope de línea de la empresa de la manzana y que llega con un interior superior y tres colores: el gris, el plateado y el oro. Principalmente, se destaca su nuevo procesador A7, el primero con 64 bits en el mercado, lo que hace que sea muy potente en calidad gráfica. También es notable la incorporación del doble flash LED con apertura de f/2.2 que permite sacar buenas fotografías en condiciones de luz deficientes.

Finalmente, la gran novedad es el sensor de huella dactilar que se ubica en el botón Home y que permitirá desbloquear el iPhone, así como será útil para la autenticación biométrica cuando el usuario quiera bajar canciones de iTunes.