Un blogger anónimo denunciante y que está bajo investigación en Israel por la publicación de información militar clasificada se ha ofrecido a entregarse si las Fuerzas de Defensa de Israel publican la información que ha retenido por la muerte de 126 soldados.

El blogger es “Eishton”, un periodista ciudadano que fue noticia a principios de este año, cuando desafió la versión oficial sobre la muerte de los soldados, afirmando que el suicidio fue la causa principal. Eishton se basó en documentos públicos, así como los documentos filtrados desde el interior del ejército.

Un periodista del diario israelí Haaretz defendió el trabajo Eishton como “serio y profesional”, aunque él es un aficionado.

Hace dos semanas, Eishton anunció a través de su página de Facebook que estaba bajo investigación oficial por parte de la Policía Militar y la Policía de Investigaciones de Israel. Las reacciones a esto reflejan la respuesta a Wikileaks en los EE.UU., con unos abogando po la defensa de la libertad de información y otros apuntando a Eishton como una amenaza para la seguridad del Estado. Aunque los militares conocen la identidad de Eishton, no ha sido revelado públicamente todavía.

Eishton dice que aceptará los cargos en su contra y acatar cualquier castigo si el ejército israelí publica los nombres, causas de muerte, las fechas de los incidentes, y se compromete a liberar todas las futuras listas dentro de las 24 horas.

“Mi palabra es mi juramento”, escribe. La oferta es más que nada una bravata, ya que la IDF no cumplirá con las exigencias de un blogger anónimo, y Eishton ni siquiera ha sido acusado de nada.

Toda la saga comenzó cuando el ejército israelí anunció en abril que 126 soldados habían muerto en el año anterior, lo que implica que habían muerto en ataques terroristas o en servicio al país. Eishton afirma que la mayoría de las muertes fueron en realidad las enfermedades, suicidios o muertes que ya habían sido anunciadas y que fueron informadas con carácter retroactivo a las listas oficiales.

Más detalles en: The Verge