Según la agencia de calificación Fitch, Panasonic está en un mejor pie para sobrevivir a la crisis que enfrenta el consumo de artículos electrónicos en Japón que su rival Sony, gracias a la estable labor de su división de lavadoras y refrigeradores.

Esto, luego que Fitch catalogara a Panasonic con BB y a Sony con BB-, la primera vez que una de las tres principales agencias de calificación pone la solvencia de estas compañías en el territorio de bonos basura.

Por su parte, Moody’s y S&P califican a ambos gigantes de la electrónica de consumo de Japón en el mismo nivel, justo por encima de la categoría de basura. Moody’s recortó por última vez su rating sobre Panasonic el martes.

Panasonic “tiene la ventaja de un negocio relativamente estable de aparatos de consumo que sigue generando márgenes positivos”, dijo el director de Fitch para el Asia-Pacífico, Matt Jamieson, explicando la baja en las calificaciones.

En cambio, sobre Sony apuntó que “la mayor parte de su negocio electrónico pierde dinero, parecen estar agobiados”.