La idea es ingresar directamente al cerebro del científico para utilizar una máquina capaz de recibir órdenes de ondas cerebrales.

Stephen Hawking es uno de los científicos más renombrados del mundo, ha escrito gran cantidad de libros y se ha desarrollado ampliamente en el campo de la física, la matemática y las teorías del espacio.

Desde hace 3 décadas tiene una enfermedad motoneuronal ligada a la esclerosis lateral amiotrófica,  que lo mantiene hoy en silla de ruedas e incapaz de comunicarse sin la ayuda de un ordenador.

Su silla de ruedas, que está integrada con un computador capaz de interpretar pequeños estímulos corporales y movimientos de los ojos, permite al científico desplazarse y ejecutar una serie de órdenes, que le han permitido vivir por una gran cantidad de años, pero el problema es que Hawking se encuentra cada ve peor, poco a poco va perdiendo los pocos movimientos que puede realizar.

Es por esto que decidió someterse voluntariamente a una serie de experimentos realizados por un grupo de científicos de Stanford, liderados por el doctor Phillip Low, con los que pretenden ingresar directamente al cerebro del connotado físico.

La idea es acceder a las ondas cerebrales de Hawking a través de una herramienta llamada iBrain, que consiste en una banda negra que se coloca en la cabeza del individuo.

La banda contiene neurotransmisores y está diseñada para recibir las ondas cerebrales y transmitirlas hacia un computador que es el encargado de procesarlas.

Al respecto, el líder del estudio, Dr. Phillip Low, explicó al diario británico The Telegraph que “nos gustaría encontrar una manera de evitar pasar por su cuerpo, casi como si hackeáramos su cerebro”, señaló el investigador.

Los científicos invitaron a una conferencia durante el próximo mes en donde mostrarán las funciones del dispositivo cerebral, donde además explicarán la manera en que logran convertir los impulsos cerebrales en patrones generales que se podrían utilizar para movimientos corporales.

Más información en The Telegraph.